Aportaciones de Parménides al lenguaje. (Escuela de Elea).

Publicado en por Luis Alberto Veloz

     Parmenides, insiste en que el lenguaje (El pensamiento)está concentrado en el ser y este es identico a si mismo, inmutable y eterno (lo existente). El no ser es la nada (algo que no tiene ninguna realidad), es un absurdo posible solamente en la fantasia, el sueño, la charlataneria, la mentira. Una misma cosa es el ser y el pensar, si un objeto no existe ni siquiera puede pensarse; el pensar puede implicar un grado de existencia.

 

 

      Parmenides vió en su corazón a la diosa de la necesidad lo cual se sintetiza en una frase: <el ser es y no puede no ser. El no-ser no es y no puede, de ninguna manera existir>. Para estar claros,esto es en realidad un desafio al pensamiento lógico. La pregunta es: ¿comó es posible que lo que no existe pueda convertirse en objeto de discurso? ¿comó puede existir la nada, el vacio, la ausencia?. La falaz doxa habla de un absurdo (oscuridad y luz) ya que la oscuridad no posee la misma realidad de una presencia.

 

     la doctrina de Parménides es contraria a la opinión de la mayoria y él mismo lo reconoció, es decir, está desviada de lo normal, se denomina el bien común lo cual significaria el fin de la filosofia y el discurso, en su acepción más extrema. Lo cierto es que una mente lógica podria pronunciar: el ser es; el no ser no es.

 

     Todos los fenómenos están relacionados con el devenir de Heraclito. Parménides encuentra una contradicción lógica con la idea del devenir, puesto que en Heraclito hay cambios, por lo que es en este momento; ya no es en este momento, sino que pasa a ser otra cosa. De hecho el devenir implica el pasaje de un ser a un no ser; por tanto es ilógico, asimismo, es falso cualquier frase que implique la pluralidad no es posible afirmar que A es igual a cualquier B, pues esto implica que A no es B. >Hasta la proxima<

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Alborada 26/10/2010


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Cariños :)


gilberto 12/04/2011


"...La dicotómica ontología heredada del presocrático debate entre Heráclito y Parménides rige aún nuestros criterios epistemológicos a la hora de entender al hombre y su mundo. A un lado, el río
que “fluye” sin que podamos bañarnos en él dos veces, se hace presente en la posmodernidad líquida de Zygmunt Bauman. Al otro lado, la sólida roca del ser que simplemente “es”, permanece entre
nosotros en el positivismo y el monolítico realismo filosófico...

"...En medio de ambos se encuentra la experiencia histórica (holística e individual) de la simultaneidad del cambio y la permanencia, es decir la plasticidad. Algo fluye y algo queda. Permanencia y
cambio se hacen presentes a través del co-condicionamiento entre símbolos y materialidad y a causa de la “dependencia en el rumbo” generada por los sistemas con memoria. Las cartas del juego de la
historia social están marcadas pero por el propio hombre. En el juego de la historia social, la racionalidad individual se crea y recrea sobre la base de los juicios arbitrarios que el hombre
pronuncia sobre sí, los otros, la trascendencia, el tiempo y el espacio..."

Juan Recce, Poder Plástico. El hombre simbólico materialista y la política internacional, IPN Editores, Buenos Aires, 2010, p. 23 ss.