ADMINISTRADORES DE LA IGLESIA.

Publicado en por Luis Alberto Veloz

     Dios confía a los pastores (as) la dirección de la congregación y la representación legitima de proporcionar buenas cuentas en el día del señor, Juan (17:9-12), explica que Cristo está presente en cada uno de los cristianos que tienen fe a través de Jesucristo. A ninguno le conviene perderse por causa de la deshonesta actitud de un pastor o pastora. Ellos son la diferencia entre conferencista o pastor (a). A las iglesias les corresponde tomar medidas para preparar auténticos pastores y no conferencistas. El compromiso debe ser lo primero que un pastor debe tener y no reducirse a ser un ente discursante de la palabra.

     Jesús demanda que la iglesia este ensamblada en armonía y amor, así como, lo están el padre, el hijo y el espíritu santo, la alianza mas enérgica de todas las hermandades. No puede haber en ella traiciones, mal encarados. Ante esta responsabilidad y en momentos en que la iglesia reta a los crecientes cambios sociales, políticos, económicos, científicos y técnicos que requiere el país ante las exigencias mundiales obliga a los pastores (as) a prestar mayor atención a sus miembros así como también a la calidad de bienes y servicios.

     Al respecto, Mathew (1999), deduce en el libro de romanos. 1: 11, “porque deseo veros, para comunicaros algún don espiritual a fin de que seáis confirmados”. Pablo recibía para dar, es decir comunicaba lo que sabía para animar a los oyentes y quería que, conforme las ramas ascendían, las raíces ahondaban para afirmar el árbol. Los santos necesitan ser más y más consolidados (p. 1569).

     Con base a lo expuesto, Figueroa (1999), señala que en la Biblia se encuentran las bases de los principios administrativos, asimismo, hay que considerar que la actividad administrativa de los pastores es tarea de todos los que conforman la congregación, independientemente de raza, sexo, posición social, o económica. Igualmente el mandato que Dios le da a los pastores y a todos los seres humanos es anunciar el evangelio al mundo no apoderarse de él. El dirigir es una función delegada, lo cual implica que hay que rendir cuentas a Dios como autoridad superior en la iglesia.

 

     En este sentido se comprende, que en la congregación en la cual asistimos, aunque se haya nombrado una nueva pastora, se sabe que solo será administradora asignada para lograr cometidos en esta organización que permitirá afianzar las relaciones a través de la retroalimentación entre los miembros y la nueva pastora de nuestra Iglesia Cristiana Pentecostal de la Cruz. Confiemos en ella como Dios confía en sus pastores. Tomemos medidas sanas para solventar los problemas que se susciten por causa nuestra, lo demás lo confirma Dios. Desde aquí hago llegar mis más sinceras felicitaciones a la pastora de la Iglesia Cristiana Pentecostal de la Cruz.  Saludos y muchas bendiciones.

 

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